Debemos apresurarnos.
La vida pasa pronta para marcharse, y como caracoles sin tiempo vamos lento...aún peor, sin rumbo alguno...
Días, horas, minutos, segundos perdidos tras la góndola del supermercado sin decidirnos por que elegir, tiempo desperdiciado sin saber que camino tomar. Meses dando vueltas en circulo sin siquiera parar a pensar un segundo que es lo que estamos haciendo.
Son muchos los momentos donde debemos hacer una parada, reconocer nuestra vida y lo que hay en ella para poder retomar camino con una gran decisión sobre nuestra espalda, y luchar contra vientos y mareas para sostenerla.